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Dolor: este lunes había muerto Liliana Caldini, la ex mujer de Cacho Fontana

Fue modelo y presentadora de televisión. Estuvo en pareja con el locutor con quien tuvo dos hijas, Ludmila y Antonella

Dolor: este lunes había muerto Liliana Caldini, la ex mujer de Cacho Fontana

La ex modelo y actriz Liliana Caldini, quien saltara a la fama en lo 70 por una publicidad de cigarrillos, pero que también tuviera roles en cine, como productora y conductora de radio, falleció este lunes a los 71 años.

Caldini, además, fue pareja de Cacho Fontana durante 12 años, relación por la que tuvo a sus hijas gemelas. Sus últimas participaciones en medios fue antes de la pandemia a través de Radio Nacional, con el programa «Todo tiene música».

La ex modelo apareció a los 18 años bailando, mientras fumaba, la canción «Tiritando», de Donald», para una publicidad de los cigarrillos Chesterfield. Tras el aún recordado comercial, el músico vendió más de 600 mil copias de sus discos y comenzó su carrera solista, ella alcanzó la fama y Nono Pugliese, productor del mismo, se hizo famoso por dirigir sus propios spots de cigarros.

Tras esta aparición rutilante, en una época en que las publicidades todavía marcaban historia, Caldini formó parte del elenco de «El extraño de pelo largo», filme de Javier Porter sobre un grupo de rock psicodélico que buscaba el éxito. De aquella película participaron también Litto Nebbia, Miguel Bermúdez, Nacha Guevara y Diana Maggi.

Además fue parte de la serie costumbrista «Los Campanelli», con Santiago Bal y Edda Díaz, entre otras figuras de la época, y que marcó el comienzo de una serie de tiras como «Los Benvenutto» o «Son de diez», más cerca en los años.

Sin embargo, tras comenzar la relación con Fontana, Caldini se alejó de la pantalla, para comenzar una carrera como productora del afamando conductor y padre de sus dos hijas. Pese a su separación 12 años después de haberla comenzado, la ex modelo reconoció que con Fontana mantuvo una muy buena relación, producto de la crianza de Ludmila y Antonella.

Por fuera de los medios, en lo últimos años, Caldini se dedicaba a realizar actividades para la tercera edad. Así, en Mar del Plata llevó adelante «La playa de los grandes», en donde organizó shows con diferentes divertimentos, siempre apuntado a lo social. También hacía lo propio mediante un programa perteneciente al Instituto de Previsión Social (IPS).

Liliana Caldini y Cacho Fontana, una pareja que aún es recordada

La historia de amor de ellos es aún recordada y revolucionó las tapas de revistas de los ‘70, cuando él era sin dudas uno de los conductores más importantes de la escena radial y televisiva nacional. “Voy a ser padre dentro de unos meses. Estoy loco de contento y tengo ganas de que sea un varón”, anunciaba él en el programa de su amiga Pinky tiempo después, feliz, sobre la que luego sería la llegada de dos mujeres, Antonella y Ludmila.

En enero de 1982 los rumores de ruptura eran cada vez más fuertes. “No estoy enamorada de Cacho. Fueron doce años casi perfectos pero la crisis es muy grave”, decía ella a la vez que él contaba: “Voy a cumplir 50 estoy en crisis profesional. Liliana tiene 30 y las mujeres de esa edad también entran en crisis”.

Fue entonces que ella decidió irse con sus hijas de la casa familiar. “A él lo enfurecía mi extroversión. A mí su reserva. Fue fiel y leal pero con un carácter terrible. Es un triunfador, pero no sale a caminar porque cree que las vidrieras lo miran a él y no él a las vidrieras”, decía en revista Gente.

Años después, Fontana recordaría ese tiempo: “Costó que la gente aceptara mi relación con Liliana. Tardamos como cuatro años en mostrarnos en público. Para muchos yo era un viejo verde, cansado, con mucha guita, que buscaba una chica joven para divertirse. Hoy esa historia sería el cuento de Caperucita. Ella está en Miami y tenemos un muy buen vínculo”.

Por su parte, Caldini destacaba que al tener dos hijas, debían mantener el contacto casi por obligación. Y al fin, esa circunstancia derivaría en una relación con cierta armonía. Incluso, como Ludmila no vive en la Argentina y Antonella suele llevar una agenda laboral cargada, ella estaba a disposición para lo que él necesitara. Porque el tiempo cura heridas. Y aunque no las olvida, al menos las cicatriza. Y así volvieron a ser una familia hasta el final de sus días.